La inteligencia artificial se convierte en el eje de competitividad empresarial para 2026
La aceleración de la IA obliga a las compañías a redefinir su estrategia digital y a integrar tecnología, talento y ética en un mismo marco.

Los sistemas de IA que se diseñen para actuar como humanos también deberán aplicar sistemas sólidos de seguridad y revisión ética.
China planea endurecer las normas en torno al uso de inteligencia artificial similar a la humana exigiendo a los proveedores que garanticen que sus servicios son éticos, seguros y transparentes. Los usuarios deberán ser informados que están tratando con IA cuando se conecten a un servicio y en intervalos de dos horas, o cuando puedan detectarse signos de dependencia excesiva. Según el borrador de las propuestas, los proveedores deberán realizar una evaluación de la seguridad y presentar un informe a la administración provincial del ciberespacio si lanzan alguna función de IA similar a la humana. También se exigirá un informe a los servicios que consigan un millón de usuarios registrados o 100.000 usuarios activos mensuales.