Q.ANT apuesta por la fotónica para aliviar el cuello de botella energético de la IA

La compañía Q.ANT desarrolla desde hace varios años un tipo de procesador que no necesita corriente eléctrica para calcular.

La aceleración de la inteligencia artificial y de la computación de alto rendimiento (HPC, por sus siglas en inglés) está chocando con límites físicos y operativos cada vez más visibles en los centros de datos. Q.ANT sitúa el problema en el consumo de energía, el calor y los requisitos asociados de refrigeración, y enmarca su propuesta como una alternativa a la computación digital tradicional basada en silicio. La compañía ha comunicado la disponibilidad de su procesador de nueva generación, el Q.ANT NPU 2, que amplía sus capacidades de procesamiento no lineal. La firma sostiene que su enfoque permite ejecutar este tipo de operaciones de forma nativa “en luz”, es decir, mediante procesamiento fotónico. En la práctica, esto se traduce en una promesa doble: menos calor generado y, por lo tanto, menos carga sobre los sistemas de refrigeración, y una ejecución más eficiente de determinadas operaciones asociadas a redes neuronales no lineales.