Europa pone fecha a las obligaciones para la IA de alto riesgo
Las aplicaciones tendrán que cumplir requisitos de gestión del riesgo, calidad de los datos, documentación, trazabilidad y supervisión humana.

La última década de la inteligencia artificial ha estado definida por una carrera por construir sistemas más inteligentes.
La próxima gran frontera tecnológica no será crear agentes de inteligencia artificial más inteligentes, sino desarrollar sociedades formadas por millones de agentes capaces de interactuar, cooperar y competir entre sí. Estos sistemas podrán gestionar tareas complejas como finanzas, logística, sanidad o viajes, negociando de forma autónoma con otros agentes. El comportamiento colectivo de estas redes será más difícil de predecir que el de cada agente individual, generando nuevos riesgos y desafíos. Por ello, será necesario establecer normas, mecanismos de confianza, transparencia, responsabilidad y supervisión humana para garantizar su funcionamiento seguro y eficaz.
Fuente: El Confidencial