De la inteligencia artificial a las sociedades artificiales: el próximo salto tecnológico
La última década de la inteligencia artificial ha estado definida por una carrera por construir sistemas más inteligentes.

La tecnología no es neutral. Las decisiones que se toman con ayuda de la inteligencia artificial necesitan una dimensión humana y ética.
La inteligencia artificial ya forma parte de numerosos servicios públicos en España, aunque con distintos niveles de implantación según el sector. En educación, herramientas como los sistemas de transcripción automática y proyectos de apoyo a alumnos con necesidades especiales facilitan el aprendizaje y la accesibilidad. En sanidad, su desarrollo es más avanzado, con aplicaciones que ayudan a interpretar imágenes médicas, agilizar diagnósticos y mejorar procedimientos clínicos complejos. Además, la IA también contribuye a optimizar ámbitos como la gestión del tráfico, las rutas aéreas o la demanda energética. Su incorporación refleja una transformación progresiva de la Administración orientada a ganar eficiencia y mejorar la atención ciudadana.
Fuente: Ser