España pone en pie el primer gran mapa ético y jurídico de la inteligencia artificial generativa
El congreso llega en un momento en el que la conversación pública sobre IA oscila entre el miedo apocalíptico y la fascinación tecnológica.

Así lo ha propuesto el CERMI en su documento de alegaciones al Anteproyecto de Ley para el buen uso y la gobernanza de la Inteligencia Artificial.
El Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (CERMI) ha planteado al Gobierno la necesidad de que la regulación legal del uso correcto y la gobernanza de la Inteligencia Artificial sea respetuosa con los derechos de las personas con discapacidad, asumiendo con ambición la dimensión inclusiva de la diversidad social. Con sus propuestas, la plataforma representativa de la discapacidad organizada pretende mejorar el texto sometido a consulta, fortaleciendo el enfoque del Anteproyecto de Ley en lo que se refiere a los derechos de las personas con discapacidad, todo ello en aras de asegurar que el avance de la Inteligencia Artificial se realice de manera ética, inclusiva y en beneficio de todas las personas. A juicio del CERMI, si las consideraciones sobre la discapacidad no se integran desde el principio en el proceso legislativo, existe el riesgo de crear sistemas de Inteligencia Artificial que perpetúen o incluso agraven las desigualdades existentes.