La falta de interoperabilidad limita el despliegue real de la IA en sanidad

Un problema que se extiende por Europa debido a las estructuras sanitarias complejas y altamente fragmentadas.

La sanidad española se enfrenta a importantes barreras para integrar la inteligencia artificial de forma efectiva, según un informe reciente de la OCDE. El principal problema no es la falta de soluciones tecnológicas, sino la dificultad para escalarlas dentro de un sistema complejo y fragmentado. En España, destacan dos retos clave: la escasa interoperabilidad de los datos clínicos y la incapacidad de convertir proyectos piloto en herramientas de uso generalizado. La falta de estándares comunes impide compartir información de forma homogénea entre centros y niveles asistenciales, lo que limita el aprendizaje y el impacto real de la IA. Los expertos coinciden en que mejorar la calidad, estructura y gobernanza del dato es condición indispensable para aprovechar todo el potencial de esta tecnología en el sistema sanitario.