La Unión Europea prepara un plan para reforzar la IA, la nube y los chips europeos

La nueva ofensiva legislativa de Bruselas irá más allá de regular los gigantes tecnológicos de Silicon Valley para ofrecer una vía alternativa.

La Unión Europea trabaja en una estrategia para reducir su dependencia tecnológica de Estados Unidos en ámbitos clave como la inteligencia artificial, la nube y los semiconductores. El plan responde a preocupaciones geopolíticas, especialmente ante un contexto marcado por tensiones con Washington y el posible uso de la tecnología como herramienta de presión. Bruselas pretende impulsar infraestructuras propias, apoyar a empresas europeas y reforzar la producción de chips para ganar autonomía. Sin embargo, la elevada dependencia actual de proveedores estadounidenses y las limitaciones estructurales del ecosistema tecnológico europeo complican el objetivo, que se plantea como un proceso gradual más que una ruptura inmediata.