La inteligencia artificial se convierte en el eje de competitividad empresarial para 2026
La aceleración de la IA obliga a las compañías a redefinir su estrategia digital y a integrar tecnología, talento y ética en un mismo marco.

Esta iniciativa simboliza un paso hacia un desarrollo de la IA que no solo sea técnicamente avanzado, sino también profundamente humano y ético.
La reunión de la Alianza de Civilizaciones de la ONU en Ginebra concluyó con recomendaciones clave sobre la gobernanza ética y global de la inteligencia artificial (IA), destacando la necesidad de marcos regulatorios centrados en los derechos humanos y la dignidad. Se presentó la iniciativa HUMAN-AI-T, una plataforma digital que preservará el patrimonio ético y cultural de la humanidad para guiar el desarrollo de la IA. Líderes internacionales alertaron sobre los riesgos de desigualdad y desinformación, y subrayaron que la IA debe servir al bien común, la inclusión y la cooperación global, anclando su evolución en valores universales y diversidad cultural.