Del chatbot al conserje virtual: la nueva era de los hoteles españoles
La inteligencia artificial interviene en todas las fases de un viaje. Redefine la atención al huésped en destino, pero también cómo los viajeros descubren, eligen…
Aragón convierte su sector agrario en un laboratorio de innovación. La agricultura de precisión, la inteligencia artificial, sensores, drones y satélites mejoran la eficiencia y reducen el impacto ambiental

Aragón genera uno de cada diez kilos de materia prima agraria del país. Cereal, vid, olivo y frutales conforman un paisaje productivo que ha situado a la comunidad entre los grandes referentes agrícolas de España. Hoy, ese mismo territorio está viviendo una nueva revolución: la de los sensores inteligentes, los drones, los satélites y la inteligencia artificial aplicada al terreno.
La transformación va más allá de la tecnología. Es una apuesta estratégica. El presidente del Gobierno de Aragón, Jorge Azcón, ha fijado como objetivo que la comunidad lidere la agroindustria del sur de Europa, y la digitalización es una de las palancas clave para lograrlo. En mayo de 2026, la quinta edición de Cultiva, celebrada en Los Monegros, reunió a más de 3.000 visitantes y 60 empresas para mostrar sobre el terreno cómo se cultiva con datos y algoritmos.
La llamada agrotecnología combina sensores, drones, imágenes satelitales, big data e inteligencia artificial para ayudar a los agricultores a tomar decisiones más precisas. Gracias a estas herramientas, se puede saber qué zonas necesitan más agua, detectar enfermedades antes de que se propaguen o calcular el momento óptimo de cosecha.
En Aragón, empresas como Agro Intelligent, ZGreens y Cropi, impulsadas por el ecosistema innovador regional, son ejemplo de esta transformación. También el Campus de Huesca de la Universidad de Zaragoza investiga el uso de drones y satélites para formar a los profesionales del futuro:
La agricultura de precisión convierte cada parcela en una fuente de información continua, donde los datos son tan valiosos como la tierra misma.
La quinta edición de Cultiva 2026, celebrada los días 13 y 14 de mayo en una finca de 15 hectáreas de regadío en Grañén-Albero Bajo (Los Monegros, Huesca), consolidó a Aragón como epicentro nacional de la innovación agraria. Con 56 expositores, 25 vitrinas agronómicas y espacios dedicados a la agricultura 4.0, la feria mostró cómo la tecnología se integra en la práctica diaria del campo.
La consejera de Agricultura, Arancha Simón, definió el evento como “el referente de los cultivos extensivos y de la innovación agrícola aplicada al terreno en toda España”. Allí, los agricultores pudieron comparar variedades, tratamientos y tecnologías en condiciones reales, con datos medidos directamente sobre el terreno. La Red ARAX, que agrupa a técnicos especializados en cereales, actúa como soporte técnico del proyecto tras firmar un convenio con el Departamento de Agricultura aragonés.
El compromiso empresarial también es evidente. El Congreso de Empresarios Aragoneses 2026 situó la digitalización y la sostenibilidad del sector agroalimentario entre sus prioridades estratégicas, reforzando la idea de que la innovación rural es una oportunidad económica y territorial.