IA en la Administración pública: de la promesa al impacto real en España y Aragón
España es ya el 4º país europeo en proyectos piloto de inteligencia artificial, pero solo el 21% llega a ser plenamente operativo
La inteligencia artificial se ha consolidado como un pilar estratégico para modernizar la Administración Pública española, gracias a su capacidad para gestionar procesos complejos, repetitivos y con gran volumen de datos. En este sentido, España se posiciona como el cuarto país europeo con más proyectos piloto de IA en el sector público entre 2022 y 2024, según la Comisión Europea, reforzando su liderazgo en uso ético, supervisión y cumplimiento normativo, tal como recoge el Informe Anual sobre Supervisión y Gobernanza de la Inteligencia Artificial de AESIA (2024).
Sin embargo, solo el 21% de esos proyectos ha pasado a una fase plenamente operacional para el público, lo que evidencia una oportunidad de mejora en la transición de la experimentación a la implementación real.
En términos de inversión, en 2024 se destinaron 32 millones de euros en España y 1,5 millones en Aragón a proyectos de IA en el sector público, concentrados principalmente en educación, sanidad y reducción de emisiones, según el informe de ESADE ‘El impacto de la IA en el sector público español’ (2025).
Percepción y adopción: «Una Administración que confía y delega»
La percepción de los empleados públicos hacia la IA es cada vez más favorable. Según la encuesta de ESADE (2024), el 76% cree que la IA mejora la eficiencia y la resolución de problemas; el 64% ya la utiliza para tareas de análisis de datos, resúmenes o traducción; el 90% considera esencial mantenerse al día y el 50% espera más inversión en IA; y el 88% está dispuesto a formarse, aunque un 60% reconoce que su institución aún no está lista por cuestiones de seguridad, fiabilidad y ética.
Estos datos reflejan una administración que confía en la IA y está dispuesta a delegar tareas rutinarias, pero que todavía enfrenta retos de infraestructura y gobernanza.
Usos actuales de la IA en la Administración
Las necesidades más urgentes identificadas por los organismos públicos incluyen:
- Reducir la carga burocrática y los tiempos de tramitación.
- Mejorar la interacción ciudadano-Administración.
- Agilizar decisiones en concesiones, licitaciones o control de procesos.
- Aportar datos de calidad para políticas públicas basadas en evidencia.
Por su parte, las expectativas de trabajadores y ciudadanos apuntan hacia:
- Automatización digital de procesos.
- Plataformas ciudadanas más intuitivas.
- Centralización de la información y acceso sencillo.
- Incremento de personal con formación tecnológica.
- Políticas claras de gobernanza y ética algorítmica.
La Comisión Europea subraya que la IA en el sector público no solo debe centrarse en eficiencia, sino también en transparencia y confianza ciudadana.
Casos de éxito
Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones: Asistente virtual ISSA
– Objetivo: reducir la sobrecarga administrativa y mejorar la atención ciudadana en trámites masivos.
– Solución: implementación del asistente virtual ISSA, basado en IA conversacional, disponible las 24 horas y especializado en los 37 servicios más solicitados (prestaciones, citas y certificados).
– Funcionamiento: integra procesamiento del lenguaje natural (NLP) para entender consultas y guiar al ciudadano en tiempo real, derivando los casos complejos a atención humana.
– Resultados:
- Más de 2 millones de interacciones en el primer mes.
- Reducción de carga administrativa en los servicios más consultados.
- Mejora en accesibilidad y reducción de tiempos de espera.
- Modelo de IA de bajo riesgo, centrado en automatizar tareas repetitivas sin sustituir funciones humanas.
Ayuntamiento de Barcelona: IA para sostenibilidad y movilidad urbana
– Objetivo: reducir emisiones y aumentar la eficiencia en el transporte urbano.
– Solución: uso de modelos de visión por computador y aprendizaje automático (ML) para detectar infracciones, optimizar rutas y prever necesidades energéticas.
– Funcionamiento: el sistema combina datos de sensores urbanos, cámaras y redes de movilidad para anticipar congestión y recomendar medidas preventivas a los funcionarios.
– Resultados:
- Reducción de 2,8 millones de toneladas de CO₂ gracias a una gestión más inteligente del tráfico.
- Ahorro energético en servicios de movilidad.
- Mejora en la analítica de datos urbanos.
- Iniciativa integrada dentro de la estrategia “Barcelona Smart City”, que impulsa una gestión urbana más sostenible y predictiva (ESADE, 2024).
Conclusión
La IA en la Administración pública española y aragonesa avanza con paso firme, aunque todavía afronta el reto de pasar de los pilotos a la plena implementación. La percepción favorable de los empleados públicos y los casos de éxito en ministerios y ayuntamientos demuestran que la IA no es solo una herramienta tecnológica, sino un motor de transformación institucional.
El futuro dependerá de mantener la inversión, reforzar la gobernanza ética y garantizar que la ciudadanía perciba la IA como un aliado para una administración más ágil, transparente y cercana.