Robots en casa: de ayudantes a compañeros cotidianos
La IA convierte a los robots domésticos en aliados del bienestar, la autonomía y la vida diaria: ya no solo limpian y vigilan, sino que…
Entrenadores virtuales, robots sociales y rutinas personalizadas ayudan a las personas mayores a reducir el sedentarismo y ganar autonomía en hogares cada vez más conectados

La inteligencia artificial está empezando a formar parte de la vida cotidiana de muchas personas mayores. Ya no se limita a diagnosticar enfermedades o monitorizar parámetros médicos; ahora también acompaña rutinas de ejercicio, hábitos saludables y cuidados diarios.
Entrenadores virtuales, asistentes de voz o soluciones gamificadas permiten moverse más, mantener la constancia y ganar autonomía, especialmente desde casa. Según Aging Healthy Today, los entrenadores de fitness basados en IA se están consolidando como una herramienta clave para el bienestar de las personas mayores, gracias a su capacidad para adaptar ejercicios y motivar de forma continua.
La nueva generación de soluciones de bienestar para personas mayores combina IA, sensores y diseño inclusivo para ofrecer acompañamiento realista y accesible:
El mayor valor añadido de estas herramientas no es solo físico, sino motivacional. La IA ayuda a mantener la rutina con refuerzos positivos, recordatorios personalizados y objetivos realistas. En personas mayores, el principal obstáculo para el ejercicio no suele ser la capacidad, sino la constancia.
La tecnología actúa como acompañamiento diario, ofreciendo apoyo emocional y estructurando hábitos saludables. Según Frontiers in Sports and Active Living, incluso programas basados en realidad aumentada pueden mejorar la adherencia al ejercicio y la percepción de bienestar.
Además, investigaciones recogidas por El País en este artículo recuerdan que incluso cinco minutos de ejercicio al día pueden reducir significativamente el riesgo de mortalidad en personas inactivas, lo que refuerza el valor de estas herramientas para promover actividad regular.
En España, la IA aplicada al ejercicio y a los hábitos diarios encaja con las políticas de envejecimiento activo, bienestar y prevención. Puede complementar servicios sociales y comunitarios, especialmente en un contexto de envejecimiento poblacional y soledad creciente.
Sin embargo, el reto principal es la adopción. Solo el 17,8% de los mayores de 65 años reconoce usar IA conscientemente. Entre los jóvenes, la cifra asciende al 61,3%. Esta brecha, lejos de ser un freno, abre una oportunidad: muchas soluciones ya funcionan de forma integrada en dispositivos cotidianos, lo que facilita una incorporación progresiva, accesible y sin barreras tecnológicas.
Mirando al futuro, ¿qué podemos esperar?