La nueva normativa china pone fin a los chatbots diseñados para crear vínculos afectivos
La medida prohíbe vínculos emocionales que generen dependencia o manipulación de usuarios vulnerables.

Las actuaciones se encaminan hacia una adopción respaldada por nuevas directrices, como los recientes libros blancos de implementación segura.
Expertos internacionales analizaron el impacto de la inteligencia artificial agentiva en la seguridad y la privacidad, destacando su carácter dual. Estos sistemas autónomos pueden aumentar los riesgos al fomentar el intercambio excesivo de información y diluir el consentimiento del usuario, especialmente en entornos regulados por el RGPD. Al mismo tiempo, pueden convertirse en aliados de la privacidad mediante asistentes personales que ayuden a gestionar permisos y comprender políticas complejas. El debate subrayó que los mayores riesgos ya no residen tanto en los datos de entrenamiento como en los de interacción en tiempo real. Las autoridades reclaman una adopción informada, nuevas directrices y mayor responsabilidad para garantizar un uso seguro y centrado en las personas.