La falta de interoperabilidad limita el despliegue real de la IA en sanidad
Un problema que se extiende por Europa debido a las estructuras sanitarias complejas y altamente fragmentadas.

Esta iniciativa abre nuevas posibilidades para aplicaciones disruptivas en ciencia y tecnología.
El Instituto de Nanociencia y Materiales de Aragón (INMA), junto con el CSIC y centros como el CINN, ICMM y CVC, ha iniciado el proyecto “Aprendizaje Automático en Simulaciones Cuánticas con átomos de Rydberg”, financiado con cerca de 2 millones de euros por el ministerio. El objetivo es integrar hardware y algoritmos de IA para resolver problemas complejos de forma más eficiente que los ordenadores clásicos, aprovechando los átomos de Rydberg por sus fuertes interacciones y tiempos de coherencia. Las aportaciones de cada centro abarcan desde redes neuronales y optimización cuántica hasta visión artificial, con aplicaciones potenciales en química cuántica, telecomunicaciones y redes eléctricas.