Las nuevas obligaciones de transparencia en IA entran en vigor el 2 de agosto
Las modificaciones introducidas por el ómnibus digital retrasan hasta diciembre de 2027 la regulación de los sistemas de alto riesgo.

No se trata de desplegar más casos de uso, sino de hacerlo con una arquitectura organizativa capaz de escalar, medir y repetir resultados.
Las compañías con mayor nivel de madurez en inteligencia artificial obtienen un rendimiento hasta 7,2 veces superior al del resto, según un estudio de PwC. Este grupo reducido concentra la mayor parte del valor generado por la IA gracias a una combinación de estrategia clara, inversión sostenida, gobernanza responsable, talento preparado y datos listos para escalar. La clave no está en multiplicar pilotos, sino en integrar la IA en los procesos críticos y en los modelos de negocio. Estas organizaciones utilizan la IA para automatizar, tomar decisiones y detectar nuevas oportunidades, avanzando hacia sistemas más autónomos con supervisión humana.