Uno de cada tres españoles ya usa inteligencia artificial para organizar sus escapadas
Al ahorrar tiempo en la coordinación de variables complejas, la IA se convierte en una herramienta especialmente valiosa para las familias.

A partir de la aplicación plena de la nueva ley, las empresas deberán poder demostrar que sus modelos cumplen estándares éticos y de transparencia.
Las empresas afrontan un nuevo escenario en el que deberán certificar sus sistemas de inteligencia artificial conforme a criterios de ética, transparencia y cumplimiento normativo. Con la entrada en vigor de la Ley de IA de la UE en 2026, surgen los llamados “sellos de IA”, comparables a certificaciones ISO, que exigirán auditorías técnicas, control de datos y procesos internos. Expertos destacan la necesidad de visibilidad sobre el funcionamiento de los modelos y del papel humano en su supervisión. Además, la cultura corporativa, la formación y la gestión del cambio serán esenciales para lograr estas certificaciones, que reforzarán la confianza y la competitividad empresarial.