La falta de interoperabilidad limita el despliegue real de la IA en sanidad
Un problema que se extiende por Europa debido a las estructuras sanitarias complejas y altamente fragmentadas.

Desde la asistencia clínica hasta la investigación biomédica, la IA se está convirtiendo en una herramienta clave para el sector salud.
La inteligencia artificial está impulsando la colaboración y mejorando la atención sanitaria, con un crecimiento sin precedentes en inversión, especialmente en Europa. Se estima que aumentará un 169% en EMEA, con proyectos piloto en España que ya superan expectativas. La IA permite optimizar procesos, agilizar diagnósticos y personalizar tratamientos, pero enfrenta retos como la calidad y privacidad de los datos. Herramientas como interfaces conversacionales facilitan el análisis masivo de información clínica. Para avanzar, el sector debe eliminar barreras, fomentar alianzas y garantizar un uso ético, aprovechando la IA generativa para mejorar la eficiencia y la humanización de la asistencia.