España pone en pie el primer gran mapa ético y jurídico de la inteligencia artificial generativa
El congreso llega en un momento en el que la conversación pública sobre IA oscila entre el miedo apocalíptico y la fascinación tecnológica.

La mayoría de los ciudadanos de siete países de la UE prioriza la regulación eficaz por encima del desarrollo libre.
La encuesta YouGov revela una paradoja en Europa: aunque neerlandeses y españoles son los más propensos a usar la IA para actividades personales (64% y 61%), la mayoría de los encuestados de la UE en Francia, Alemania, Italia, los Países Bajos, Polonia, Rumanía y España piensan que una regulación eficaz de la IA es más prioritaria que fomentar su desarrollo. España es el país más favorable a una mayor regulación de la IA entre los siete Estados miembros, con un 73%. En cambio, solo entre el 11% y el 20% opina lo contrario: «es más importante que las nuevas tecnologías, como la IA, puedan desarrollarse libremente, aunque ello implique que la industria esté menos regulada». La mayoría de los ciudadanos de la UE en estos siete países aún no están seguros de creer en el impacto positivo de la IA en la sociedad. La mitad de los encuestados españoles y el 48% de los rumanos creen que la IA tendrá un impacto generalmente positivo en el crecimiento económico de Europa.