La AEPD registra la primera brecha de datos ejecutada por un agente de IA autónomo
La Agencia señala que la IA no genera nuevas amenazas por sí misma, pero puede incrementar la velocidad, la escala y la capacidad de adaptación.

Una nueva inteligencia artificial abierta y adaptable, reutilizable, que entienda el mundo en movimiento, desde las células a los ecosistemas.
Un equipo multidisciplinar de ingenieros, biólogos, inmunólogos y expertos en robótica desarrolla AI‑FUSE, un proyecto destinado a “democratizar” la inteligencia artificial mediante la creación de algoritmos universales, abiertos y reutilizables. El objetivo es superar los modelos de IA “a medida” y permitir aplicaciones eficientes en campos como la salud, la robótica y el medioambiente. Coordinado por el grupo RoPeRT (I3A‑Unizar), el proyecto cuenta con la participación del CIMA (Universidad de Navarra) y la Universidad Pablo de Olavide, y dispone de más de un millón de euros de financiación pública. La iniciativa busca una IA más explicable, con menor consumo de datos y energía.