Cómo CIRCE utiliza IA para acortar el camino hacia la descarbonización industrial
Uno de los principales ámbitos de aplicación es el análisis del hidrógeno verde como alternativa al gas natural en procesos térmicos industriales.

Se han combinando señales cerebrales, cardíacas, musculares y respiratorias, recopiladas a través de la polisomnografía.
Investigadores de la Universidad de Stanford desarrollaron un modelo de inteligencia artificial, denominado SleepFM, capaz de predecir el riesgo de hasta 130 enfermedades a partir de los datos obtenidos durante una sola noche de sueño. El sistema se entrenó con cerca de 600.000 horas de polisomnografía de más de 65.000 personas, analizando señales cerebrales, cardíacas, musculares y respiratorias. La IA puede anticipar patologías graves como demencia, infarto, ictus, insuficiencia cardiaca o enfermedad renal, superando enfoques tradicionales limitados a variables clínicas aisladas. El estudio, publicado en Nature Medicine, abre la puerta a una medicina preventiva más temprana y personalizada, aprovechando el gran potencial del análisis del sueño mediante IA.