Las nuevas obligaciones de transparencia en IA entran en vigor el 2 de agosto
Las modificaciones introducidas por el ómnibus digital retrasan hasta diciembre de 2027 la regulación de los sistemas de alto riesgo.

El informe examina cuánto confía una organización en la inteligencia artificial y si la tecnología en sí misma es realmente digna de confianza.
El sector bancario destaca como uno de los mayores inversores en inteligencia artificial, pero solo el 11% de las entidades dispone de sistemas considerados realmente fiables. Según un informe de SAS e IDC, muchas organizaciones carecen de una adecuada supervisión, gobernanza e infraestructura, lo que genera el denominado “dilema de la confianza”: infrautilizar la IA por desconfianza o depender en exceso de sistemas no validados. Aunque la banca lidera el gasto y la adopción de prácticas de IA confiable frente a otros sectores, la mayoría aún se sitúa lejos del equilibrio ideal entre confianza y fiabilidad, poniendo en riesgo la innovación y el retorno de la inversión.